¿Alguna vez te has preguntado por qué tu feed de TikTok parece conocerte mejor que tus propios amigos? No es coincidencia ni magia. Las plataformas digitales nos han clasificado en arquetipos: modelos de comportamiento que permiten a los sistemas de recomendación predecir qué nos hará detener el scroll y qué ignoraremos por completo.
¿Qué es un arquetipo y de dónde viene esta teoría?
En psicología general, el concepto de arquetipo fue popularizado por Carl Jung, quien los definía como patrones universales e imágenes que forman parte del inconsciente colectivo. Jung sostenía que los seres humanos estamos compuestos por características opuestas (como la extroversión y la introversión) y que nuestro comportamiento busca un balance entre ellas.
Al trasladar esto al entorno digital, la investigación sugiere que tu tipo de personalidad determina directamente cómo actúas en internet. Por ejemplo:
- Personas conformistas: Prefieren sitios web con componentes constantes y se estresan ante actualizaciones frecuentes.
- Personas innovadoras: Se sienten estimuladas por sitios que cambian seguido y se aburren si el entorno permanece estático.
En el contexto colombiano, el equipo de Comportamiento Humano de Pragma identificó 5 segmentos digitales clave basados en la edad, el oficio y la facilidad de adaptación tecnológica:
- Entry Digital: Jóvenes (15-24 años) que buscan gratificación instantánea, tendencias y viralidad.
- Adopter: Usuarios influenciados por su círculo social que buscan aceptación y oportunidades de capacitación.
- High Digital: Perfiles autónomos (25-45 años) que usan la tecnología para optimizar su tiempo y rendimiento.
- Mixto: Adultos mayores de 46 años que combinan el uso digital con una fuerte preferencia por canales tradicionales para temas sensibles.
- Tradicional: Personas mayores de 55 años, a menudo retiradas, que desconfían del sistema y prefieren mantener el control desde la seguridad de su hogar.
Los arquetipos de “Más allá del scroll”: Hackeando el rastro digital
En el marco de nuestra investigación en el Laboratorio de Acción Estratégica Digital (LAED), descubrimos que las categorías demográficas tradicionales no bastan para explicar la relación de poder entre el usuario y la máquina. Por ello, consolidamos 6 arquetipos generales que definen tu postura frente al algoritmo:
- El Hacker Autónomo: Domina la técnica y no deja que el algoritmo lo perfile fácilmente. Protege su privacidad con rigor y optimiza su consumo.
- El Cazador de Tendencias: Es el motor de la viralidad. Vive para el “voz a voz” y la gratificación inmediata, aunque es más vulnerable a la adicción a la dopamina.
- El Ciudadano Conectado: Valora la “tribu” digital. Su burbuja informativa es fuerte porque su consumo está dictado casi exclusivamente por lo que hace su círculo social.
- El Navegante Pragmático: Busca equilibrio y utilidad práctica (banca, salud, noticias). Es el puente entre los rituales tradicionales y la eficiencia digital.
- El Escéptico Vigilante: Navega con cautela y temor a los riesgos de seguridad. A menudo se siente excluido de las dinámicas de la Sociedad Red por falta de competencia técnica.
- El Crítico de la Burbuja: El arquetipo ideal de nuestra investigación. Es el usuario activista que aplica rutinas de ingeniería inversa (consumir contenido opuesto a sus creencias) para diversificar su rastro y recuperar su autonomía.
¿En qué nos basamos para crearlos?
Estos arquetipos no fueron inventados al azar; se construyeron sobre tres pilares científicos:
- Evidencia experimental: Analizamos el comportamiento de adultos en Bogotá que intervinieron sus propios algoritmos mediante ejercicios de “no reacción” e intercambio de perfiles.
- Psicología del Consumidor: Integramos los rasgos de personalidad del modelo Big Five (Apertura, Responsabilidad, Extraversión, Amabilidad y Neuroticismo) para entender qué motiva el clic.
- Teoría de la Sociedad Red: Basándonos en Manuel Castells, evaluamos cómo el poder se construye a través de los flujos de información y cómo los usuarios pueden generar “contrapoder” frente a la dominación algorítmica.
¿Por qué los creamos? El objetivo es brindarte una herramienta de alfabetización algorítmica. Al identificar tu arquetipo, dejas de ser un sujeto híperprevisible para el sistema y empiezas a entender los “puntos ciegos” de tu consumo, permitiéndote finalmente pinchar tu propia burbuja informativa.